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domingo, 14 de julio de 2013

10 consejos para un binocular astronomico




1. Si estás pensando en comprar un telescopio, mejor compra unos binoculares. Un telescopio es un equipo bastante complicado. Si compras uno, tendrás que aprender a usarlo al mismo tiempo que aprendes a navegar el mundo desconocido del cielo por las noches. En ese sentido, los binoculares son una mejor forma de comenzar a explorar el cielo nocturno.
2. Piensa en la simplicidad y en la facilidad. Recomendamos binoculares de 7X50 para principiantes. Estos revelarán 50 veces más información sobre objetos celestes que se pueden ver a simple vista. Además, puedes sujetarlos de manera suficientemente estable como para no arruinar tu vista del cielo. Finalmente, también son útiles para búsquedas durante el día, tal como la observación de aves.

3. Mira la luna. Cada mes, al pasar por sus distintas fases, podrás ver el progreso de la línea del amanecer y del anochecer de la luna sobre su superficie. Esta línea entre los lados del día y noche de la luna se llama la “línea terminadora”. El mejor lugar para ver a la luna desde la Tierra usando tus binoculares es por la línea terminadora. El ángulo del Sol es bastante bajo en esa zona del crepúsculo, justo cuando el Sol está lo suficientemente bajo en nuestro cielo alrededor del crepúsculo terrestre, razón por la cual podemos disfrutar de los rasgos lunares que en esos momentos proyectan largas sombras.
Pista: El mejor momento para observar la luna con binoculares es durante el crepúsculo terrenal, cuando el propio reflejo de la luna no abrume la vista.
4. Cuando la luna está en fase creciente, busca el “brillo de la Tierra o brillo terráqueo”, el cual es el nombre que se le da al resplandor tenebroso que se observa en la porción oscurecida de la luna. En realidad este resplandor es la luz reflejada de la Tierra sobre la superficie de la luna.

5. Busca a Mercurio y Venus en una fase creciente. Los dos orbitan alrededor del sol más cerca que la Tierra y es por esa razón que ambos muestran fases vistas desde la Tierra a ciertas horas en sus órbitas – unas semanas antes o después de que el planeta pase entre el Sol y la Tierra – . En dichos períodos de tiempo, dirige tus binoculares hacia Mercurio o Venus. Aquí ayuda una buena calidad óptica, pero deberías poder verlos en una fase creciente.
6. Nota el color rojo de Marte. Marte, el planeta rojo, en verdad se ve rojo y el uso de binoculares intensifica su color (o el de cualquier estrella de color). Una razón divertida para observar a Marte radica en el hecho de este planeta se mueve rápidamente enfrente de las estrellas y resulta muy entretenido apuntar los binoculares en su dirección cuando está pasando cerca de una estrella brillante o de otro planeta.
7. Busca las lunas de Júpiter. Si sujetas firmemente tus binoculares mientras ves a Júpiter, podrás ver cuatro puntos de luz brillante cerca de él. Estos son los satélites Galileo – cuatro lunas vistas a través de uno de los primeros telescopios hechos por el astrónomo italiano Galileo Galilei. Observa como sus posiciones relativas cambian de noche a noche cuando cada luna se mueve alrededor de Júpiter en su propia órbita.

8. Mira fijamente a las Siete Hermanas. En las noches de otoño e invierno (primavera y verano en el hemisferio sur), las podrás ver como un cúmulo de estrellas diminuto a semejanza de un cazo. También se les conoce como las Pléyades. El cúmulo es visible porque es pequeño pero se ve como un cazo. Aunque la mayoría de las personas dicen que sólo pueden ver seis estrellas a simple vista, con los binoculares se observan muchas más, además de una delicada cadena de estrellas que se extiende hacia un lado. Las estrellas Pléyades nacieron más o menos al mismo tiempo y siguen estando juntas debido a la gravedad. Son como una familia en el espacio.
Pista: Siempre es mejor observar cuando el cielo está oscuro, para poder ver mejor los cúmulos de estrellas, nubes de gases espaciales o nuestra propia galaxia, llamada la Vía Láctea.
9. Encuentra a Orión el Cazador. En noches de invierno (verano en el hemisferio sur), reconocerás a la constelación Orión por su Cinturón prominente – tres estrellas en una línea corta y recta. La Espada de Orión cuelga de su Cinturón. Si la noche es clara y despejada y si estás alejado de las luces de la ciudad, verás un parche borroso en la Espada de Orión. Es una nube de gas resplandeciente, donde justo en este momento está naciendo un cúmulo de estrellas. Se llama la Nebulosa de Orión.
10. Escudriña a la Vía Láctea en un cielo oscuro. Con los binoculares verás muchas vistas que nos dan pistas sobre la complejidad de nuestra galaxia. Primero, está el resplandor de la Vía Láctea. Una mirada casual a través de binoculares revelará que está compuesta de más estrellas de las que podemos captar a simple vista. Periódicamente mientras observas, puedes ver lo que parecen ser vacíos negros, como manchas en el brillo estelar. Estos son espacios oscuros y no brillantes de gas y polvo cuyas siluetas vemos en el fondo estelar. Las futuras estrellas y sistemas solares como el nuestro están hechos de este material.
Dichas vistas – desde nuestra Luna hasta la enorme Vía Láctea de estrellas – están al alcance de tus binoculares, así que compra unos o encuentra los que tienes guardados  para disfrutar las maravillas del cielo nocturno!

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