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sábado, 9 de agosto de 2014

LLuvia de meteoros " Las Perseídas "

Este año el máximo de las Perseidas tiene lugar en una fecha próxima a la de la luna llena, que además es una Superluna, por lo que el alto brillo de nuestro satélite dificultará la observación de los meteoros. El mejor momento para observar las Perseidas será la madrugada del 13 de agosto, dirigiendo la mirada hacia las zonas más oscuras del cielo, en la dirección opuesta a la posición de la Luna. Los únicos requisitos para realizar la observación son un lugar protegido de luz artificial, un cielo despejado de nubes y un poco de paciencia.

Como cada año por estas fechas, la Tierra, en su camino de traslación alrededor del Sol, pasa por un lugar poblado por los fragmentos rocosos que arroja el cometa periódico 109P/Swift-Tuttle cuando visita esta zona cada 133 años. La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina radiante y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las Perseidas tienen su radiante en la constelación de Perseo.
Las Perseidas son visibles desde todo el Hemisferio Norte en pleno verano. Las velocidades de estos meteoros pueden superar los 50 kilómetros por hora. Aunque su momento de máxima actividad tiene lugar en la noche del 12 al 13 de Agosto, las Perseidas comienzan habitualmente a verse hacia el 23 de Julio y terminan hacia el 22 de Agosto. Su alta actividad, junto con las condiciones atmosféricas favorables para la observación durante el verano boreal, hace de las Perseidas la lluvia de meteoros más popular, y la más fácilmente observable, de las que tienen lugar a lo largo del año.
Las Perseidas también reciben el nombre de 'Lágrimas de San Lorenzo' por la proximidad del máximo de la lluvia de meteoros al 10 de agosto, día de la festividad del mártir español que, en el año 258, fue quemado en una parrilla en Roma.



 Lo más conveniente será observar justo después del anochecer, antes de que se levante la Luna, o ya cerca del amanecer, cuando la Luna vaya perdiendo elevación. En términos generales, cuando se aproxima el amanecer se suelen observar más meteoros pues, en ese momento, nos encontramos sobre el lado de la Tierra que se mueve en la dirección de la estela de fragmentos dejados por el cometa.

Las condiciones locales de observación son determinantes y siempre es preferible vigilar la zona más despejada de nubes y la más libre de polución lumínica. Un lugar en el que haya montañas hacia el este, si observamos en la primera parte de la noche, o hacia el suroeste si observamos cerca del amanecer (para poder esconder la Luna o parte de su brillo) será particularmente bien adecuado.
Aunque su radiante se encuentre en la constelación de Perseo, no se necesita conocer las constelaciones, ni es imprescindible mirar hacia Perseo, para ver las Perseidas. Las estrellas fugaces pueden aparecen por cualquier lugar de la bóveda celeste. El número de Perseidas observables por hora es muy variable. En un sitio bien oscuro y con el radiante alto sobre el horizonte puede alcanzar el centenar.
Sin embargo, el número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa, por ello es siempre conveniente extender la observación un día antes y otro después del máximo nominal.
 Fuente : El mundo

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