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sábado, 8 de noviembre de 2014

La Quimica en los rastros de un cometa

Un cometa distante causó el mes pasado un extraordinario espectáculo de fuegos artificiales en el cielo marciano, algo que sólo ocurre una vez cada ocho millones de años.
Según nueva información de la NASA proveniente de satélites que circundan Marte, cuando el cometa Siding Spring pasó cerca del planeta rojo, bombardeó con toneladas de polvo el cielo marciano, al que iluminaron miles de bólidos encendidos por hora.
El fenómeno alteró la atmósfera de Marte después de que depositara todo tipo de metales y causara un extraño resplandor amarillo en el planeta el 19 de octubre.
Esa lluvia de meteoritos de diversos metales, como magnesio, sodio, hierro y cinco más, fue tan intensa que podría considerarse una tormenta de meteoritos, dijo el científico Nick Schneider, de la Universidad de Colorado.
La caída de magnesio en su momento de mayor intensidad modificó físicamente la atmósfera de Marte, mientras que el sodio dejó un resplandor amarillo en el cielo cuando terminó la lluvia de meteoritos, agregó.
"Habría sido en verdad asombroso para el ojo humano", declaró Schneider, que fue el principal científico de instrumentos para uno de los satélites de la NASA en Marte. "Habría sido realmente impresionante".
La mejor vista habría sido desde la superficie marciana, donde la NASA tuvo a las sondas rodantes Opportunity y Curiosity con sus cámaras apuntadas hacia arriba.
Sin embargo, las sondas apenas pudieron tomar algunas instantáneas, dijo el director científico planetario de la agencia, Jim Green. No hubo video de las estrellas fugaces que dieron pie al gran espectáculo de luces.
Sin embargo, los satélites de la NASA compilaron bastante información científica que permitió a los astrónomos describir cómo habría sido esa lluvia de meteoritos.
El núcleo del cometa pasó cerca de Marte a más de 201.158 kph (125.000 mph) y podría haber tenido un radio de 1,9 kilómetros (1,2 millas), dijeron los astrónomos.
La precipitación de polvo del cometa sobre la superficie del planeta fue enorme y rebasó las previsiones de los científicos de la NASA.
Mediante modelos, la NASA calculó que el polvo no causaría daño a los satélites que circundan Marte, pero la agencia los cambió de lugar, al otro lado del planeta, por si acaso.
La decisión fue acertada, apuntó.
El cometa procedió de la Nube de Oort, que se ubica en el límite de nuestro sistema solar. Los cometas provenientes de ese lugar son inusuales, por lo que este tipo de acontecimiento sólo ocurre una vez cada ocho millones de años.
Y cuando estos cometas se dirigen hacia el Sol no son tan polvosos como otros, sino más prístinos, según los astrónomos. AP
como commplemento y haciendo énfasis en las reacciones quimicas que ocurren por la intensidad de la caida de ciertos metales, es muy fácil imaginar éste evento a todos los que hemos hecho ésta practica en un laboratorio de quimica, y el resplandor causado por el sodio en las particulas dejadas a su paso por el cometa.
 Un ejemplo típico, la sal común, por ser cloruro de sodio, al ser puesta en la flama de un mechero de Bunsen utilizado en el laboratorios de química, dá un color amarillo a la llama, el cual si es observado a través de un espectroscopio óptico calibrado a una resolución baja proporciona una línea distintiva con una longitud de onda de unos 590 nanometros, algo aparentemente simple pero de grandes proporciones y magnitud visual si se trata de polvo precipitado sobre la superficie de otro mundo.
Ya en noviembre pasado pude observar el llamativo verde del Cianógeno y Carbono bi-atómico sobre  la envoltura del nucleo del cometa ISON, el mismo que fue desintegrado por el sol a su paso.

 








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